ESCAPAR DE LA TELEVISION
LAS ACTIVIDADES LUDICAS MEJOR CON MOVIMIENTO
Pues claro que sí. Hay que salir de casa, alejarse de la pantalla de cristal. Se muy bien el trabajo que cuesta levantarse del sillón, atrapar el mando y darle al off, que si luego hay que vestirse para la ocasión, que el baño nos reclama para ponernos guapos, que si coger cartera, móvil, tarjetas, llaves, pon el contestador, activa las alarmas, hecha los siete cerrojos y, cuando lo tienes todo, ¡OH Dios!, “los niños” y aquí se acabó la iniciativa y, otra vez al sillón.
Pero si no atravesamos la línea divisoria entre lo íntimo y lo social, lo privado y lo público, nos convertiremos en puras marmotas, en seres introvertidos e insociables.
No debemos renunciar a la sociabilidad, porque nos volveremos insolidarios e iremos perdiendo parte de nuestra humanidad y eso solo se consigue relacionándonos, con la participación y la comunicación con los demás. Si nos encerramos en nosotros mismos, nos iremos abandonando y poco a poco convirtiéndonos en autómatas, sin personalidad, sin carisma, sin vida anímica. Por eso es tan importante despegarnos del televisor y levantarnos del cómodo sillón con valentía y decisión.
Hay que buscar otros recursos que no sean la consabida televisión y las charlas entorno a ella y sus programas, porque parece que cuando no tenemos tema de conversación, a mejor que hablar del tiempo, hablamos de la televisión.
Fuera de casa existen muchos rincones que nos alejen del parpadeo catódico, de la falaz opulencia informativa, de la mediática, que desubica las señas de identidad y derrite la médula espinal de los intelectuales, deshumaniza a las masas y además te provoca adicción a la bebida.
Pero no se te ocurra salir para ir a una discoteca “verdaderos cementerios de elefantes, con sus escenografías plagiadas de los mas odiosos programas de variedades, ni a los disco bares juveniles, decorados con las pantallas gigantes emitiendo videoclips pirateados y, si vas a esos bares de moda yuppie, te encontrarás de morros con el mundo audiovisual de la caja tonta.
Pero no abandonemos, podemos visitar mil lugares, antes de encerrarnos de nuevo. Visitar lugares desconocidos, ciudades, monumentos, parques, buenos restaurantes y arte, pero no galerías, piscina, playa, ruta por la montaña, acampadas y, viajar, viajar, para cambiar de estereotipos y la mentalidad sedentaria. Si te has decidido a atravesar el portal, date un respiro, tu espíritu lo agradecerá.
Yo sufrí esta esclavitud de la comodidad del sillón y la adicción a la televisión, hasta que alguien me comentó esto que he escrito aquí y, desde entonces, ocasión que tengo de salir y de viajar lo hago. Imaginaos, mi vida ha cambiado, me siento más joven, alegre y entusiasta y ya no soy capaz de pasar un fin de semana pegado al televisor