REACCION ANTE EL PANICO
PÁNICO EN LA GRAN CIUDAD
Todo ser humano ante una situación de peligro real o imaginaria, responde con miedo. Esta es una respuesta biológicamente congénita, nos protege como especie y ha permitido nuestra supervivencia. El miedo evita que cometamos actos imprudentes, nos permite evaluar la situación de urgencia y nos prepara para la lucha o para la huída. En términos generales podemos decir que sentir miedo es bueno y hasta beneficioso , pero cuando el miedo es desproporcionado y sale fuera de nuestro control te produce "ceguera psicológica" es decir nos incapacita para evaluar el peligro en forma real y escoger la mejor alternativa para enfrentarlo o huir de el. Asimismo viene acompañado de un intento irracional de huir, de llantos incontrolados, histeria, miedo, etc.
Hay una imagen popular predominante de cómo la gente reacciona durante un desastre. La idea general es que los seres humanos no respondemos bien a situaciones de tensión. Se da por hecho que los individuos, especialmente en un momento de emergencia, van a estar aterrorizados y que actuarán irracionalmente. También que van a estar aturdidos y que no van a ser capaces de cuidar de sí mismos. Se cree que se comportarán de forma antisocial, que estarán emocionalmente traumatizados o psicológicamente incapacitados y que reaccionarán de forma egoísta y egocéntrica durante e inmediatamente después de una amenaza de desastre. Sin embargo, esta actitud se puede corregir con la información adecuada. Si nos sentimos capacitados, debemos ser los líderes que conduzcamos a la masa desorientada.
Si hay una palabra que tiende a estar asociada con el comportamiento durante los desastres es la palabra "pánico". Evidentemente el término se puede referir a varias cosas. Si a lo que se refiere es a la probabilidad de que la mayoría de los seres humanos que se ven envueltos en desastres estarán asustados y espantados, esta es una percepción correcta. Prácticamente todas las personas sanas sentirán ansiedad y miedo en una situación de grave peligro y de amenaza personal.
Con motivo del anuncio por parte de algunos medios informativos sobre la posible huelga de transportistas, se insinuó por parte de estos medios el posible desabastecimiento de centros comerciales y gasolineras. Esta negligencia de proporciones tremendistas y catastróficas ha hecho cundir la psicosis colectiva y el pánico como la pólvora. Esta mañana, al ir a repostar combustible me encontré con las gasolineras saturadas y al ir al mercado la psicosis era palpable y eso 4 días antes de que empiece la anunciada huelga de transportistas.
Si tan solo ha sido una insinuación, os imagináis que ocurriría si se produjese realmente? Que el plan de contingencia, evacuación y emergencia, sería un completo desastre y fracaso, porque en este caso (en Madrid), en cuestión de minutos, quedarían bloqueadas todas las salidas hacia el exterior y quedaríamos atrapados como ratas en una jaula.
Como se podría controlar a una masa, presa del pánico, la histeria y la psicosis? Este trastorno del pánico se apodera de la mayoría de las personas ante situaciones a las que no puede hacer frente, sufriendo los síntomas del trastorno del pánico: angustia, impotencia, desesperación, miedo, provocando alteraciones fisiológicas y pensamientos catastrofistas.
Todos los manuales de prevención y emergencia, recomiendan como primera medida mantener la calma y a los medios de comunicación, no propagar desastres infundados ni tremendistas, al contrario debe llamar a la calma y el orden. Por nuestra parte debemos actuar con tranquilidad y buscar la ayuda necesaria siguiendo las indicaciones de los equipos de emergencia y, en caso de no encontrarla, programar y buscar alternativas (siempre manteniendo la calma) para encontrar la mejor solución.
Las informaciones oficiales de los medios de comunicación ante posibles desastres, deben ser prudentes, moderadas y comedidas, de lo contrario la gente se aterrará y reaccionara huyendo de manera desbandada y descontrolada, provocando actuaciones impulsivas e irracionales. Ante estas situaciones una voz autoritaria y serena, instrucciones concretas, un distintivo como el de las Brigadas de Defensa Civil, es suficiente para poder hacer que el colectivo de personas ante una emergencia acate las medidas de seguridad. Ser sociables, humanitarios, solidarios y no dejéis que el miedo os paralice. No dejéis llevaros por las emociones y jamás gritéis y atender psicológicamente a quien lo necesite.